domingo, 17 de mayo de 2009

Sharm El Sheikj: ¿Paraíso terrenal o Las Vegas en el Cielo?

Advertencia: Este post ha sido creado especialmente para los rompebolas que pidieron fotos. Cargarlas me costó un perú y resumir toda la semana de vacaciones me llevó otra semana entera. El post es probablemente largo y aburrido. No contiene información de alto voltaje así que supongo que para las chusmas de todos los días será más que aburrido. Espero que lo disfruten...

Sharm El Sheikj y la Península de Sinaí



Después de una semana de silencio, me dispongo finalmente a contarles mi fabulosa Luna de Miel... y a subir fotos. Así es amiguitos de la comunidad de los anillos, nos fuimos a la Península de Sinaí, a un resort 5 estrellas y sentía que me había trasladado a Alemania. ¿Qué más puede pedir una para la Luna de Miel? Así que acá va lo que fui escribiendo con el pasar de los días mientras estuve en Sharm:


"Sharm El Sheikj es una pequeño paraíso perdido en el medio del desierto, entre las montañas del Sinaí, sobre el Mar Rojo. Un lugar maravilloso... Por la ventana de la habitación no me canso de ver las montañas y me asombro cuando Ramy me dice que a eso ni siquiera le llaman montañas, porque no las consideran con la altura suficiente.


El hotel, de una cadena alemana, es un sueño: con todo tipo de lujos y comodidades occidentales, creo que me resultará bastante difícil readaptarme al Cairo. Y no me mal interpreten, hoy por hoy, lujos y comodidades significan besarse, usar pollera, abrazarse, usar vestidos y no tener que pensar si es o no lo correcto. El hotel es como un gran barrio canadiense. No es un monstruo de cemento lleno de habitaciones. Son pequeñas casas, mucho verde, muchas palmeras, glorietas (luego aprendí que porque por eso se llama resort... yo y mis hostels de mala muerte...) y hasta tenemos un pequeño estar afuera si queremos comer mirando las montañas. Un verdadero sueño :o)

La pileta es otro espectáculo. Lo que ven aquí es una pequeña partecita: es una círculo gigante, con puentes en el medio y a lo lejos se ven también las montañas. La mejor parte se la lleva, por
supuesto, el jacuzzi! IM-PRE-SIO-NAN-TE! Y ni que hablar que al lado de las alemanas y las inglesas, yo soy Claudia Schiffer! Gracias a Dios que no hay australianas a la vista! La comida también es excelente: desde italiano hasta asiático, puedo pedir lo que se me dé la gana. ¿Y mejor aún? El room service!!! Creo que es el sueño de todo argentino: dos chefs te traen los platos calientes a la habitación y comés hasta reventar. Eso es como una ley en Egipto: en el plato siempre tiene que sobrar comida.

En fin, un pequeño paraíso terrenal: lugar perfecto para descansar, pasarla muy bien de a dos y divertirse mucho. Por la noche tenemos un pequeño minibus que nos traslada desde el hotel, en el medio de la nada, hasta un pequeño pueblito llamado Naama Bay. Son solo 15-20 minutos de una ruta en línea recta. Cuando uno pasea por estos pagos, tiene la impresión de haberse trasladado a algún lujoso lugar en Dubai o Jordania. No al pedo el Sinaí esta en el medio de este abismo entre la pobreza de África y la fastuosidad de Medio Oriente. Y como bien dice mi guía de viajero, Sharm es lo más caro y opulento en Egipto."

Bueno, hasta ahí había llegado ... no se van a pensar que en vez de disfrutar la Luna de Miel me iba a poner a escribir para Uds!


Las Vegas en el Cielo



Lo desilucionante fue la "ciudad". Un pequeño pueblito llamado Naama Bay construido al mejor estilo "Las Vegas": casinos, restaurantes, boutiques de marcas internacionales, luces, muchos europeos alcoholizados, muchas rusas queriendo engancharse un árabe - que mucha resistencia no ponían - y muchos rusos gays (Nota para mis amigos de SIGLA: pueden venir tranquilamente ;o). Al fin y al cabo me di cuenta que todos estábamos ahí por la misma razón: hacer todo lo que no podíamos hacer en el resto de Egipto.

Pero bueno, el paseo valió la pena realmente. Además de un par de cosas que necesitaba comprar, aprovechamos para comer en un excelente restaurante de mariscos - recomendación de mi excelentísima guía del viajero - a la luz de las velas... nada más romántico. La comida estuvo genial y por supuesto, siguiendo la regla egipcia, los platos eran super abundantes. Yo pedí un arroz preparado especial de acá, con no sé qué pescado del Mar Rojo que estaba delicioso. Ramy, un loco por los frutos de mar, se pidió un plato entero de langostines con no sé qué otras yerbas. Como observarán, era comida como para un ejército y en realidad ordenamos simplemente dos platos.

Pero lo mejor, por supuesto, era poder comer, besarnos, charlar, reírnos y acariciarnos sin nadie que mirara raro, sin sentirse como un bicho raro... en paz, como si estuviera en cualquier lugar de Occidente. Es extraño porque hay algunos egipcios que vienen de vacaciones, y se ven algunas mujeres totalmente cubiertas, o con velo... pero aquí no miran mal, o mejor dicho, no miran directamente. Esta vez, me di el lujo de ser yo quién pispeaba...


El Mar Rojo: el Paraíso en la Tierra


Pero la mejor parte se la lleva, sin duda, la Naturaleza: el mar, las montañas... es un pequeño paraíso terrenal que uno puede imaginar muchas veces, pero que cuando lo ve con sus propios ojos, no deja de asombrar, deslumbrar e inclusive produce cosquillas de la emoción.

Mi primer "encuentro" con el Mar Rojo, fue en la playa del hotel. En realidad, algunos hoteles prefieren tener playa, otros prefieren resguardar la caída de la barranca, construir un pequeño muelle para preservar los corales y uno se tira metros adentros en pleno mar. Simplemente maravilloso. Con un par de antiparras podés hacer snorkling todos los días en la "playa" del hotel. Fabulosa idea, además de ecológica.

Así que teníamos un colectivo cada 15 minutos desde las 8 am que nos llevaba a la playa del hotel. Es un poco difícil de explicar, pero básicamente el hotel es tan grande, con canch
as de tennis, golf, etc., calles internas... imagínense un pequeño barrio... se necesitaba este colectivo que en 10 minutos te llevaba al lugar más maravilloso del hotel: el mar.

Construido sobre terrazas en la montaña, entre palmeras, sombrillas y arenas, a lo lejos podían verse las montañas, y apenas llegaba uno al muelle, los corales, los peces de todo tipo y colores, nadando sin ningún problema.

El primer día que fuimos, no pude creerlo. Descendimos del colectivo, y entramos como en una casona española. Empezamos a descender por un sendero y de pronto veo estas terrazas y una magnífica escalera en madera que me guiaba directamente hacia el muelle.

Ese día fuimos tarde. Tomamos el colectivo de las 6 de la tarde sin saber que el último de regreso era a las 6h20. Éramos las dos únicas personas del hotel en tomar el colectivo a la playa, y se ve que le caímos bien al chofer, o no sé por qué, nos dijo que volvería a buscarnos pasaditas las 6h30. Cuando llegamos, Ramy empezó a morirse de la risa cuando me paré en el borde de las escaleras, miré el horizonte un minuto entero porque no podía creer lo maravilloso que tenía frente a mí, y de pronto empecé a correr por las escaleras.
Llegué al muelle, bajé las escaleras lentamente, toda vestida obviamente, miré mis pies y no podía creerlo: los peces estaban ahí nadando al lado mío, los corales, las plantas, todo brillaba ahí a centímetros mío.

NUNCA, JAMAS en mi vida vi algo más hermoso...

Ramy seguía riéndose y sacándome fotos. Cuando después las vimos juntos en la habitación, me dijo que le causaba mucha risa verme porque parecía una nena que veía el mar por primera vez. Y en cierto sentido tenía razón: nunca había visto algo tan maravilloso en la Naturaleza.

Estaba a punto de tirarme vestida al agua de la emoción que tenía. Eran las 6h15 de la tarde pero el agua estaba templada... calma, sin olas. Ni lo pensé, ya estaba casi metida, cuando Ramy me preguntó si realmente pensaba meterme vestida... Me detuve, como si fuera sonámbula, subí las escaleras, me saqué la ropa en menos de un segundo, y sin pensarlo ... ¡salté, al mejor estilo ballena que me representa!

La sensación fue hermosa: el agua cristalina, el fondo oscuro, lejano, los corales, los peces nadando tranquilamente... y el mar era todo mío! No había más nadie obviamente!

El agua salada como la puta madre: imposible abrir los ojos abajo del agua. Ni me imagino lo que debe ser el Mar Muerto!!!

Nadé 10 minutos, hice la plancha, miré el horizonte en paz, la montañas a lo lejos de un lado, el final del mundo del otro... ¿Qué más podía desear en ese momento? Lo tenía todo: estaba en el Paraíso.

Tenía que salir, irme... pero se imaginan lo difícil que era eso?

Poco a poco fui saliendo de la misma manera en que había entrado: ¡como un chico! ¡No quería irme, pero íbamos a perder el colectivo de vuelta! Salí despacito, tranquila, en cada escalón miraba mis pies, el agua cristalina, los peces nadando alrededor mío... y suspiraba. (¿Cuántos veces mencioné lo de los peces ya?)

Miré el horizonte una vez más, suspiré por última vez, me puse la ropa rápido y corrimos hacia la entrada. Por suerte el chófer aún no estaba allí, me habría dado mucha pena haberlo hecho esperar, especialmente porque estaba haciéndonos un favor.

Y volvimos...


Me bañé, comí y quedé muerta en la cama. 10 minutos de emoción más 10 minutos de adrenalina intensa habían sido suficientes. Ramy salió afuera a fumar un cigarrillo y cuando volvió yo no estaba. O más bien estaba tapada como un oso bajo el acolchado. Me había quedado dormida como un bebé...

Después de tremenda experiencia, quería conocer todo lo que hubiese a conocer en y del Mar Rojo. Así que al día siguiente, Ramy llamó a la oficina de Excursiones y Recreación adentro del Hotel. Nadie entendía mi acento: parece ser que si no hablás mal y trabado como los alemanes de mierda, nadie entiende qué mierda estás diciendo. Así que Ramy habla árabe: eso al menos tenían que entenderlo!

En mi guía habíamos leído que a solo 20 km. de Sharm, había un lugar maravilloso, llamado Ros Mohamed: un Parque Marítimo donde se podían ver todas las especies de plantas y peces, cuidadas como patrimonio. Es a su vez el punto más al sur de la Península del Sinaí, y por lo tanto lo más adentrado en el Mar... lo cual lo hace aún más hermoso. Así que sabíamos que también queríamos ir ahí.

Con esa información, Ramy llamó, habló 10 minutos máximo, cortó, me miró, sonrió y dijo: - "Hay una excursión en submarino que son aproximadamente 3 horas, para ver el fondo del Mar, y otra para hacer snorkling en Ros Mohamed, todo el día en barco" - hizo una pausa y agregó: "Yo creo que tendríamos que hacer las dos". Siiiiiii, me encanta que pensemos exactamente lo mismo hahahaha ¿Por qué íbamos a elegir entre una u otra cosa?

Fuimos a la oficina de Excursiones, esperando que no nos cortaran la cabeza con los precios, porque saliese lo que saliese, ya habíamos decidido que íbamos a hacer TODO. Y finalmente salió mucho más barato de lo que pensábamos: el submarino U$S 15 para mí y un poco menos para Ramy - porque él es ciudadano... tengo que hacerme ya la residencia!; y la excursión en barco, todo el día, 3 lugares distinto dentro del Parque Ros Mohamed para hacer snorkling, el equipo incluido, más el almuerzo... U$S 44 para mí y un poco menos para Ramy!!!


El paseo en submarino y la aventura de snorkling



Vinieron a buscarnos al hotel temprano: a las 10 am había que estar listos... cuando en realidad a las 10 recíen estábamos desayunando generalmente. Preparamos todo y salimos de excursión. Éramos los primeros y había que recoger aún a otros turistas de otros hoteles. Para mi asombro, en la segunda parada, una pareja del Golfo se nos unió. Él, vestido normalmente. Ella tapada de negro, de la cabeza a los pies, lo único que podíamos verle eran los ojos. Fue un shock. ¿Qué mierda iban a hacer además de cagarse de calor?... pensé primero. Después me di cuenta que había formulado mal la pregunta: él no se iba a cagar de calor, por supuesto. ¿Qué mierda iba a hacer ella además de cagarse de calor?

La tercer pareja que recogimos, era una pareja de egipcios, recién casados. La chica llevaba prácticamente un top, y una super micro-mini. Y pensé en lo que había charlado en Buenos Aires con mi amigo Dani: ¿Y ésta cómo mierda sale durante el día en el Cairo? Fueron super simpáticos con nosotros desde el principio, posiblemente porque sintieron afinidad: las miradas indiscretas, los prejuicios, los ojos recriminadores de los demás.... En la cuarta parada subieron una inglesa con su hija y otra pareja - esta vez egipcios - y ella toda cubierta de negro: lo único descubierto eran los ojos.

Llegamos. Descendimos en una playa hermosa, rodeada de montañas, europeas en micro bikinis tomando sol... y yo pensaba estas pobre minas, todas tapadas de negro, a su vez con ropa abajo, que deberían estar cagándose de calor. ¿Realmente eligirán no ver nunca el mundo? Llevan cubierta inclusive la nariz. Y yo pensaba en la hermosa brisa que corría, el sol, el mar que apenas se movía... ¿podrán sentir el viento, la brisa del mar...? Yo cierro los ojos, trato de recordar lo maravilloso que era todo, y recuerdo el olor a mar, a desierto... ¿Qué recuerdos se habrán llevado ellas? En mi foto indiscreta, aquí arriba, podrán ver a Ramy caminando rumbo al submarino y la pareja del Golfo, más adelante, ella totalmente cubierta.

El viaje en submarino estuvo buenísimo. El "barco" no se sumerge totalmente. Tiene una parte arriba, en donde nos sentamos y sacamos fotos, miramos el paisaje y charlamos un rato mientras el submarino viaja mar adentro. Y una vez que llega a determinada posición en el mar, entrás por la puertita que ven en la foto y descendés unos tres metros, más un poco más que se sumerge el submarino...

Cuando se va sumergiendo, de pronto uno empieza a ver las maravillas del mar: el sol que traspasa el agua, ilumina las plantas, los corales, los peces de todo tipo de colores... Pez zebra, pez loro (que sorprendéntemente tiene los mismo colores y un pequeño pico), pez emperador... Y también veíamos a los que estaban haciendo snorkling y buceo!

Por suerte Ramy se encargó de sacar las fotos mientras que yo
observaba con la boca abierta y una sonrisa típica de un chico de 4 años. Todo lo que veo me emociona, me parecía impresionante: un mundo nuevo, totalmente extraño y diferente... Lo mismo que sentía cuando caminaba en El Cairo. Porque ese mundo bajo el agua, después de todo, tambien nos era totalmente ajeno.

El viaje fue bellísimo, creo que imposible de describir con palabras. Volvimos cansados, muertos, así que disfrutamos del resto del día en el hotel. Al otro día, supuestamente, teníamos que hacer el check out antes de las 11 de la mañana. Pero decidimos quedarnos un día más para
disfrutar de la excursión en barco y hacer snorkling. A la noche volvimos a Naama Bay con el único objetivo de comprar una camára descartable para sacar fotos abajo del agua... y por supuest que la encontramos! Y de paso aprovechamos para tomarnos un helado, pero no era nada que no pudiese encontrar en Argentina... seguiré investigando el mercado del helado en El Cairo.

Esta vez sí teníamos que levantarnos super temprano. A las 8 am pasaban a buscarnos: así que teníamos que desayunar y preparar una pequeña mochila para pasar el día completo afuera. La v
erdad no sabía qué esperar, pero tenía muchas expectativas.

De nuevo fuimos los primeros en subirnos a la camioneta. Luego subieron unas rusas y nos dejaron en otra playa diferente, donde ya había gente esperando. Para mi asombro, había nuevamente mujeres completamente tapadas. Qué mierda hacían ahí, no tengo idea. Es la imagen más masoquista que puedan imaginarse.

El barco era genial: super amplio, cómodo, un montón de asientos para recostarse, tomar sol, algunos bajo la sombra, sin olvidar que era obligación sacarse el calzado antes de pisar la hermosa madera de los dos pisos. Hicimos parada en tres lugares diferentes del Parque Marítimo de Ros Mohamed en donde hicimos snorkeling.

Para mi sorpresa, todas mis competidoras eran rusas: unos lomos impresionantes. De pronto
miré a las mujeres tapadas. Solamente una chica con velo se sacó parte de su ropa y disfrutó del agua. Quedó vestida en camiseta, calzas y un remera sobre la camiseta. Más el velo, por supuesto, que no se sacó en ningún momento. Las miré y sentí celos: no tenían que preocuparse por el pelo, la celulitis, los kilos de más, o las yeguas de las rusas que no sé cómo con esa piel blanca de mierda tenían todas un tostado impresionante. Maldije a las rusas, a las australianas, me quedé en bikini y me pusé a disfrutar del mar sin mayores inconvenientes durante el resto del día.


La experiencia es genial... por no decir única. Ver los corales, los mismo peces que había visto desde el submarino pero tenerlos ahí, al lado mío, era increíble! Era como estar en un mundo diferente, haber viajado a Marte y sentirse un completo extraterrestre. Acostumbrarme a respirar con el snorkel no me resultó para nada difícil - a diferencia de lo que supuse - y lo disfruté muchísimo. Sigan mirando Animal Planet porque el mundo y la Naturaleza son un lugar hermoso para vivir, de eso no hay duda. Pero si pueden junténse unos mangos porque hasta que uno no lo ve con sus propios ojos, no tiene gracia. Cuando uno lo ve con sus ojos, lo primero que se pregunta es "¿qué clase de mierda tenemos en la cabeza para destruir esto?".

Con Ramy nos nadamos todo. En un momento nos alejamos un poco - bastante - del barco y nadamos sobre unos corales bellísimos... Aunque tengo que reconocer que ver algunos lugares oscuros, en donde la luz del sol no penetraba, me asustó un poco: el típico cagazo de imaginarse que salía alguna clase de monstruo marino o algo así, supongo hahahahaha Le hice señas con las manos a Ramy de que estaba media cagada, esa con los dedos, ¿se ubican? Pero obviamente no entendió una mierda: siendo la expresión demasiado argentina, e imposibilitada de hablar bajo el agua, simplemente lo agarré de la mano y seguimos rumbo... En un momento quedamos como atrapados y para volver tuvimos que nadar lentamente por encima de unos corales, moviéndonos poco a poco para no tocar nada... Eso fue increiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiible... tener toda esa hermosura totalmente indescriptible a medio centímetro de uno, ir nadando y ver como las plantas se movían, algunas se cerraban y se habría, fue maravilloso. Inclusive aquéllos que no sean muy amantes del mundo natural lo encontrarán totalmente fascinante y emotivo.

Almorzamos en el barco y tipo 5h30 estábamos de vuelta, con el tiempo justo para bañarnos, guardar todo en la valija e irnos. Cuando verificamos los horarios de colectivos, el primero que encontramos era a las 11 de la noche. Así que aprovechamos para hacer la última cosa que no habíamos hecho: comer en el restaurante italiano que había dentro del hotel. Básicamente había restaurantes de todo tipo y gusto, pero obviamente no quisimos ir al italiano porque pensé que sería demasiado cliché: ¿qué podría encontrar que no haya comido nunca?... Pero la verdad me sorprendí a mí misma. La calidad del restaurante era de un 100: los platos exquisitos, las pastas 100% caseras, las salsas preparadas en el momento... un deleite. Y como teníamos muuucho tiempo antes de partir, primero nos tomamos unos tragos - obviamente no alcohólicos, como es costumbre en Egipto - con una entrada de panes y quesos típicos italianos, y una hora más tarde pedimos la comida: gnocchis con salsa de espinacas y tagliettes con frutos de mar (obviamente eso pidió Ramy).

Comimos y emprendimos el viaje de nuevo... No les puedo contar la tristeza que me agarró cuando tuve que ponerme de vuelta mi "potato bag" como le digo: una camisa hindú que traje, que me queda como una bolsa de papa y que gracias a Dios me protege de las miradas indiscretas que ya empiezan a molestarme... Y volvimos, y respiré profundo... Y aunque al vestirme me puse un poco triste de dejar atrás mis polleras, mis vestidos, mis remeras sin mangas y demás "objetos occidentales", me puse contenta de sentir que por fin volvíamos a casa. La casa que ya extrañaba y que aprendí a querer como propia. De volver a la vida normal de la gente normal, de la ansiedad de empezar por fin con mis clases de árabe, de sociabilizar con la gente, de conocer El Cairo que aún no conocía... De dejar de ser un poco menos extranjera para pasar a ser un poquito más egipcia.

Y volvimos: y la casa estaba llena de polvo igual que cuando la dejamos, ese polvo imposible de escapar en El Cairo, provenientes de las tormentas de arena; volvimos a los pájaros que están en mi balcón y me hacen recordar Argentina, al llamado a las 4h30 am desde la mesquita para el primer rezo de la mañana... Volvimos, dormí 3 horas y Ramy, que había empezado con fiebre en el colectivo de vuelta, se levantó conmigo para acompañarme a mi primera clase de árabe... pero esa, ya es otra historia
;o)

7 comentarios:

  1. Q buena luna de miel Regi! POr fin fotoss!!!!!
    Me encanto que se pueda ver nítido el fondo del mar y los peces (no como en ibiza q el barco tenia los vidrios horrorosamente sucios ejejej y veias manchas y algun q otro pez por ahi ej).
    Q bueno q aprendas árabe.... seguro entenderás "abarajame la bañera" jejeej.... "ábrete sésamo" y por ahi lo viste a Alí Babá y los 40 ladrones.... mandales salu2 a todos jejeje..
    Besotesss.. se te traña! Vicky Varela

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  2. Primero me puse a ver la fotos, y my God, I'm so dumb, cuando vi las fotos de abajo del agua pensé que las habías sacado vos, así como así, tipo desde adentro de una bolsa o algo así... It's obvious that my last neurons have already died... rest in peace guys, I'm proud of you!
    Lola te extraña mucho.
    Hoy, por si no sabías, cumplo 1 año y 6 meses con Angelito. ¡Viva yo! [aplausos]
    Bueno, esta noche vamos a ver 'Ángeles y Demonios' con mamá y Claudia. Es mi segunda vez. La primera fue ayer, pero no entendí nada y me quedé dormida. [segunda prueba de que mis neuronas are deep down buried]
    Así que adiós, me voy a bañar...
    I MISS U
    Gri
    xxx

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  3. Gracias vicky!!!!!!! Se te extraña también!

    Y gris: sí saqué fotos abajo del agua, con la cámara descartable que compramos - ¿leíste el blog? hahahahaha. Cuando las revele te cuento qué tal salieron! ;o)

    Besotes
    regi
    xxx

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  4. Hola Regi!
    Ya mismo le ofrecés el relato a los del suplemento Viajes de Clarín y te ganás unos mangos como corresponsal. El relato está genial! Lo ponés en tercera persona, no más de 1000 palabras y clink caja.

    Me alegra que existan rusos gays... jaja! Veo que ese lugar es como los corralitos cubanos... El lugar todo permitido para los turistas, pero que en el resto del país, no. En Egipto la homosexualidad tiene una pena de 5 años de cárcel, pero como bien nos cuentan vos y Dani, la ley allá es dudosa y no es para todos igual. Me imagino que al ser occidental y llevar dólares está todo bien ¿no? jeje

    Bueno, saliendo de la mala onda... jaja Muy lindo el relato y las fotos, decile al "turco Ramiro" que saca muy buenas fotos!!! (a que así le dirían en Argentolandia) y la verdad, muy barato todo... Vos explicale a Ramy que tu emoción frente al mar se justifica, contale que cuando veías los pececitos de colores te acordabas de las palometas del Paraná nadando en las turbias aguas color marron... jajaja IGUALITO!

    Acá hay paisajes maravillosos, pero coral y playas bonitas.. NO!

    Me alegra que la estés pasando bien! Suerte con el árabe. Hoy vi otra palabra que viene del árabe: auge.

    Besotes!

    Pablo

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  5. Si, exacto, la ley es dudoso. Acá los hombres van caminando agarrados del brazo o la mano... así que podrían pasear lo más tranquilo.

    Mientras que no te metas en una fiestichola donde hay solo hombres arriba de un barco en el Nilo, como pasó a poco de que yo llegara, está todo bien. A los pobres muchachos los llevaron a todos presos, y en contra de cualquier derecho humano occidental, les hicieron a todos un examen de tuje para ver si eran gays (patético realmente). Y a quien le diera "positivo": marche preso...

    En fin, si realmente el lugar es fascinante, para no perdérselo ;o) Y gracias por la buena onda, pensé que el post sería absolutamente aburrido hahahahaha

    Besotes
    regi
    xxx

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  6. Ahhhh...creo que ya no te interesa mucho pablito!!! Además, despues de ver otros países...(salvando las diferencias creo), definitivamente al menos bs as, los gays van mas o menos bien, no???

    Oye regi, y no viste tiburones martillo? Es tan en vía de extinción y existen muy pocos en el mundo. Recientemente vieron una manada de esos por el mar rojo.

    Que lindo mar..pero a qué aguantaban las olas en cabo polonio eh!!

    Besos!!

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  7. Siiiiiiiiiiiiii Cabo Polonio... vamos a volver seguro amiga!!!!!!!!!! ;o)

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